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INTRODUCCIÓN
Existen
factores limitantes en el diagnóstico etiológico de los
abortos; tanto los ganaderos como los veterinarios clínicos o los
laboratorios son conscientes de las graves pérdidas económicas
que ocasionan los abortos en los sistemas de producción del ganado.
Por esta razón, es lógico que quienes se ven afectados por
estos problemas demanden una rápida solución (especialmente
cuando los abortos se presentan de forma epizoótica). Desgraciadamente,
dicha solución pasa forzosamente por determinar el origen del problema,
lo cual en muchas ocasiones resulta difícil.
Las razones para esta baja tasa de diagnósticos son las siguientes,
que se pueden resumir en estos puntos:
- Los abortos son resultado de acontecimientos producidos semanas o
meses antes, de tal forma que la causa puede no ser detectable en el
momento de producirse el aborto.
- El feto es frecuentemente retenido en el útero, horas o días
después de su muerte, haciendo que los fenómenos de autolisis
(descomposición) dificulten o impidan apreciar lesiones que serían
de ayuda en el diagnóstico.
- Pocas
veces se dispone para su análisis de las membranas fetales (placenta),
que habitualmente son las primeras en verse afectadas.
- Los factores
tóxicos y genéticos responsables de la muerte fetal o
del aborto no son fáciles de detectar en las muestras que habitualmente
se remiten.
- Hay muchas
causas de aborto que todavía son desconocidas o para las que
no existe un método efectivo de diagnóstico.
Pero incluso
cuando es posible detectar la presencia de un agente infeccioso en el
feto o en sus envolturas, debemos ser cautos a la hora de valorar su papel
en el proceso. A este respecto, no debemos olvidar que la presencia de
un determinado microorganismo no supone necesariamente una asociación
causal con la producción del aborto (1, 2).
NEOSPORA (NEOSPOROSIS)
Los abortos
en bovinos tienen una gran importancia en el impacto económico
que se reflejará en la industria y esto dificultará su producción
animal hacia la industria. La Neospora caninum, es un parásito
intracelular relacionado con el Toxoplasma gondii, este primero fue descrito
en perros en Noruega en 1984 y más tarde, en 1988, por Dubey, como
agente de encefalomielitis en cachorros de perro. Desde entonces ha sido
descrito en la especie bovina, ovina, caprina y caballar como agente de
infecciones fetales y neonatales (Fig. 1) (3, 4).
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| Fig 1.
Neosporas en tejido. |
El ciclo
vital de la Neospora caninum se conoce parcialmente, pero en el perro
se ha establecido recientemente como el portador principal y definitivo
(5).
El protozoario de la Neospora tiene afinidad por el músculo del
corazón y el cerebro del becerro. Causa el aborto o el nacimiento
de un becerro anormal. Hay un protozoario similar, llamado Toxoplasma,
que causa el aborto en ovejas y cabras. El Toxoplasma es llevado por las
crías de los gatos especialmente. No se sabe qué animal
o animales llevan la Neospora. Hasta ahora, se ha probado que en los gatos,
los perros y los ratones se puede encontrar, pero a pesar de que se crea
que son los portadores no se ha demostrado (1).
Un estudio reciente en Québec concluyó que en las granjas
de vacas con perros era más probable que hubiesen sufrido abortos
de Neospora. No estaba claro qué papel jugaron los perros en estas
granjas (5).
En 1992 se indicó que los organismos del género Neospora
son protozoos próximos a los toxoplasmas, siendo muy similares
las especies aisladas de perros (Neospora caninum) a las aisladas de los
bovinos. El ciclo de los protozoos del género Neospora no se conoce.
Se asume que la reproducción sexual de neospora se produce en el
tracto gastrointestinal de un carnívoro, que elimina con las heces
los ooquistes que son infectivos para el ganado bovino por ingestión.
La transmisión congénita en el ganado bovino también
puede ser importante en el mantenimiento de la infección dentro
de un rebaño. Las vacas afectadas no muestran ningún signo
clínico excepto el aborto. Cualquier planteamiento de control debería
basarse en la identificación del hospedador definitivo y en el
conocimiento de la patogénesis de la infección en el vacuno,
aspectos que actualmente se desconocen (3).
La única ruta natural sabida sobre la transmisión de este
patógeno (que puede ocurrir durante la preñez secuencial
en ganado) es por vía transplacentaria. Cuando esta enfermedad
se ha transferido experimentalmente a los primates preñados, la
Neospora caninum ha causado la infección fetal. Las lesiones fetales
se asemejan a esos casos de toxoplasmosis congénita. Los organismos
de la Neospora caninum morfológicamente son muy similares al Toxoplasma
gondii, el patógeno responsable de la toxoplasmosis. Sin embargo,
las dos especies tienen características antigénicas distintas
y se pueden distinguir por los métodos serológicos e inmunológicos
(5).
Este patógeno es una causa importante de abortos de repetición
y nacimientos prematuros, que sobre todo se han descrito en gatos.
Experimentalmente en primates no humanos es causa de infección
fetal con lesiones parecidas a las de la toxoplasmosis congénita.
La descendencia infectada puede manifestar alteraciones neurológicas,
incluyendo parálisis progresiva. No se han descrito casos de infección
humana por N. caninum aunque su relación con T. gondii hace pensar
que tampoco se pueden excluir (3, 4); ésta ha emergido como causa
importante de abortos de bovino en muchos países, incluyendo los
Estados Unidos. Desde su identificación como agente abortivo en
ganado, la neospora se ha asociado a abortos esporádicos enzoóticos
(2). Los fetos bovinos afectados se extienden a una edad gestacional de
los 3 a los 9 meses, mientras que la mayoría de los casos que ocurren
es entre el 5º y 7º mes de gestación.
Otros autores informan que el aborto ocurre por Neospora, en novillas;
éstas abortan durante el 1º o 2º mes de gestación
y se infectan varias vacas., lo que provoca el aborto de algunas de ellas
(3) (Fig. 2).
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| Fig 2.
Feto abortado. |
La Neospora
se ha establecido como agente causal de abortos y es una de las infecciones
más altas en bovinos y se la reconoce en algunos países
como la causa más común de abortos y de partos, donde la
cría nace muerta en ganado, y las manadas infectadas se han estado
señalando en mayores partes del mundo. Por este motivo es necesario
clasificarlo para poder actuar, como se indica en la Tabla I.
Actualmente, la diagnosis definitiva de esta condición requiere
una autopsia gruesa y exámenes histológicos completos del
feto abortado. En fetos afectados, los organismos microscópicos
de la Neospora están situados esporádicamente en una variedad
de tejidos finos, como el cerebro y el corazón. Esto ha logrado
diagnósticos positivos de Neospora que se han establecido sobre
la base de la observación de lesiones específicas de los
cerebros de los fetos.
Estos análisis han sido realizados en el Laboratorio de Derio (Vizcaya)
sobre la base de un programa de colaboración, y dado que el tejido
nervioso es uno de los primeros en verse afectado por los fenómenos
de autolisis, solo se realizaron 28 estudios de los 87 fetos bovinos que
recibieron durante el año 1996 donde los reportan (1).
Las técnicas utilizadas para la determinación de Neospora
se muestran en el Cuadro 2 y en el Cuadro 3, los tipos de análisis
y muestras empleados para la determinación de Neospora.
En lo que respecta a los análisis serológicos, es conveniente
tomar muestras de suero tanto del animal abortado como del propio feto.
La determinación de anticuerpos fetales tiene un gran interés
(el feto es inmunocompetente desde los 100-120 días de vida), dado
que los anticuerpos maternos no pasan la barrera placentaria y en consecuencia
no tendremos interferencias con reacciones vacunales (4).
Para la realización de análisis microbiológicos se
requieren una toma de muestras muy cuidadosa y una adecuada conservación
posterior. Se recogerán de modo sistemático el contenido
estomacal y porciones de todos aquellos órganos que presenten lesiones.
Deben utilizarse envases estériles y refrigerarse las muestras
hasta su envío al laboratorio, en el plazo más breve posible
(1).
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| Tabla I.
Clasificación de algunos de los agentes infecciosos causantes de aborto
en animales. |
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| Tabla II.
Técnicas para el aislamiento de neospora. |
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| Tabla III.
Tipos de análisis y muestras empleados para al determinación de neospora. |
En base
a todo lo citado se puede establecer la causa del aborto con variable
según se den las siguientes situaciones:
- El aislamiento a partir del feto o placenta de agentes abortivos demostrados
(brucelas, clamidias, listerias, campilobacterias) permite un diagnóstico
definitivo de la causa de aborto.
- El aislamiento
de bacterias (estafilococos, estreptococos, salmonelas, coliformes,
Actinomyces sp., etc.) o de hongos, no específicamente productoras
de abortos, debe ser valorado con más reserva. En muchos casos
pueden ser contaminantes que invaden el feto con posterioridad a su
muerte. Por tanto, además de su aislamiento, tendremos muy en
cuenta la existencia de lesiones compatibles que nos permitan atribuirles
la causa del aborto.
- Las pruebas
de detección de antígeno (inmunofluorescencia, inmunoperoxidasa,
etc.) de un determinado microorganismo son cada vez más utilizadas.
Presentan la ventaja, respecto a las basadas en el cultivo y aislamiento,
de poder detectar los microorganismos aún cuando éstos
no estén viables, aspecto muy importante en el análisis
de tejidos fetales que frecuentemente presentan un mayor o menor grado
de autolisis. Contando con un antisuero adecuado son también
muy específicas. Además, en el caso de las técnicas
inmunohistoquímicas, es posible observar la localización
del microorganismo en los tejidos.
- Los métodos
basados en la observación microscópica directa de los
posibles microorganismos causantes del aborto, suelen ser un paso previo
a las técnicas de cultivo y aislamiento. Cuando se cuenta con
métodos tintoriales selectivos (tinción de Stamp para
brucelas y cuerpos elementales de clamidias), permiten un diagnóstico
preliminar bastante fiable.
- La detección
de anticuerpos fetales es posible siempre que la infección persista
el tiempo suficiente para que el feto los produzca, y en todo caso después
de los 3 meses de gestación, momento en que ya es inmunocompetente.
- La existencia
de lesiones macroscópicas (necropsia) y/o microscópicas
(cortes histológicos) en cotiledón o en tejidos fetales
será mas o menos indicativa según los casos. Así,
la observación de hifas en el espesor del cotiledón y
de una reacción inflamatoria del tejido circundante, permitirá
un diagnóstico de aborto micótico mucho más fiable
que el basado únicamente en los cultivos. En algunos casos, las
lesiones por si solas pueden ser bastante significativas del agente
que ha producido el aborto, incluso cuando éste no ha podido
ser detectado (1).
Dentro de
las recomendaciones para poder identificar a este microorganismo es una
prueba comercialmente disponible sensible y específica de immunosorbecencia
es el análisis (ELISA). Es apropiada por ser una prueba serológica
en el diagnóstico rutinario para el aborto de los bovinos; primero
requiere la evaluación de la prueba conjuntamente con resultados
de pruebas actualmente ejecutadas. El desarrollo del procedimiento confiable
de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), con su mayores
sensibilidad y especificidad (contra procedimiento que se mancha inmunohistoquimico),
(contra prueba actual de IFA), realzarían grandemente la capacidad
de diagnosticar exactamente el aborto caninum inducido Neospora en ganados.
El uso de estas pruebas permitirá un diagnóstico más
exacto (4, 5).
La prueba de ELISA se ha empleado con gran afluencia en 1995 para determinar
la presencia de Neospora por medio de fluidos fetales, adicionando unas
pruebas histológicas para la confirmación de la misma, por
el gran trabajo de reconocimiento (4).
RECOMENDACIONES
Hasta ahora,
las recomendaciones para la Neospora se basan en principios generales
de control infeccioso de la enfermedad.
- Limpiar absolutamentelos fetos abortados y la placenta que podría
infectar otras vacas al quemarla. Asegurar que los perros y los gatos
no tienen acceso al feto o a la placenta.
- Cerciorarse
de que las vacas no sean expuestas a las heces de otros animales o alimentos
contaminados para prevenir la contaminación.
- Existen
análisis de sangre para descubrir si una vaca se infecta probablemente
con Neospora. No se deben rescatar vacas que son positivas en esta prueba.
BIBLIOGRAFÍA.
- Graham DA, Calvert V, Whyte M, Marks J. Absecence of serological evidence
for human Neospora caninum infection. Vet Rec 1999; 144: 672-673.
- Buxton D, Maley SW, et al. Examination of red foxes (Vulpes vulpes)
from Belgium for antibody to Neospora caninum and Toxoplasma gondii.
Vet Rec 1997; 141: 308-309.
- Davison HC, French NP, Trees AJ. Herd-specific and age specific seroprevalence
of Neospora caninum in 14 British dairy herds. Vet Rec 1999; 144: 547-550.
- Williams DJ, Davison HC, et al. Evaluation of a commercial ELISA for
detecting serum antibody to Neospora caninum in cattle. Vet Rec 1999;
145: 571-575.
- RC. Seroprevalence of Neospora caninum and abortion in dairy cow
a northern sapin. Vet Rec 1999; 145: 72-75.
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Ramiro
Muñoz Mendoza, Aída Lorena Murillo Medina y Alejandro Córdova Izquierdo*.
*Departamento de Producción Agrícola y Animal.
Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Calz. Del
Hueso 110 Col. Villa Quietud C.P. 04960, México, D.F.
ale57@prodigy.net.mx
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