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Me han informado de que mi patología es la FRACTURA DEL CUELLO DEL FÉMUR y consiste en resecar y retirar los elementos dañados por la FRACTURA DEL CUELLO DEL FÉMUR y su substitución, colocando un implante metálico ARTICULAR entre el fémur y la cavidad cotiloidea o en el caso de que sea posible, sintetizar la fractura con un tornillo y una placa. Ambos procedimientos pueden tener complicaciones.
Me han informado de que los riesgos más graves y frecuentes derivados de la actuación quirúrgica pueden ser: la hemorragia, que en muchas ocasiones obligará a la transfusión de concentrados de hematíes; las lesiones nerviosas del nervio ciático, obturador o crural, por presión directa, estiramiento o posición de la extremidad (0,7-3,5%); fractura de fémur, acetábulo o ramas pélvicas, así como lesión vascular (muy raras). En el postoperatorio inmediato las complicaciones más frecuentes pueden ser: la trombosis venosa profunda (10-45%), el tromboembolismo pulmonar (2-10%) que es la causa de muerte más frecuente a partir del 7.º día, la infección (2%), y la luxación de la prótesis (1-8). Los pacientes de edad tienen menor resistencia a los traumatismos. La mortalidad postoperatoria durante el primer año es de más del 15%. También es frecuente que las personas de edad presenten estados de desorientación cerebral, con alteraciones del sentido de la vista y el oído, relacionadas con la hospitalización y el cambio de ambiente.
Derivados de la anestesia: Dificultades en la intubación, broncoaspiración, lesión de alguna pieza dental. Dificultad para conseguir una vía venosa. En las anestesias locoregionales (piernas o brazos), podría prolongarse el efecto más de lo deseado, o afectar zonas que no se pretendían dormir. Las lesiones nerviosas son muy poco frecuentes. En ocasiones podría cambiarse, debido a alguna dificultad, el tipo de anestesia previsto. También pueden producirse complicaciones derivadas de la transfusión hemática. Excepcionalmente pueden producirse alteraciones cardiorespiratorias, shock y muerte.
También me han explicado que pueden producirse situaciones y molestias posteriores, derivadas de este procedimiento quirúrgico, como dolor postoperatorio, malestar general, sondaje urinario y molestias en la herida quirúrgica, a pesar de que se administre el tratamiento
postoperatorio más adecuado en cada caso. Dolor de cabeza y/o dolor o hematoma en el lugar de la punción.
Me han informado de los riesgos personalizados y la información me ha sido dada de forma comprensible.
Me han entregado la hoja informativa de anestesia.
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