Informe del Presidente


Cuando estas líneas se publiquen en el Boletín de la SECOT habré dejado de ser presidente o estaré a punto de terminar mi mandato. Me voy a permitir hacer unas reflexiones sobre el futuro de nuestra Sociedad con la perspectiva que dan ocho años formando parte de la Junta directiva y dedicando muchas horas de mi vida a la SECOT.

El relevo en la presidencia no debe suponer un cambio absoluto en la Sociedad, sino que se continúe lo positivo realizado y se pongan en marcha nuevas ideas. Es importante una identidad de objetivos entre el presidente y el vicepresidente, ya que en los dos años que dura la presidencia muchos proyectos están en marcha, pero no se han concretado. Creo que en mi caso he tenido siempre la aquiescencia y el apoyo del profesor Ferrández para todos los proyectos emprendidos y nuestra identificación ha sido total y positiva para el futuro de la Sociedad. Hoy día la SECOT es una Sociedad cientifica pujante y con una gran actividad que a veces desborda la capacidad de la propia Junta debido a la cantidad de objetivos que nos trazamos en 1996. Por el lo os quiero hacer una llamada a la participación. Nuestra Sociedad cuenta con numerosos miembros con las suficientes inquietudes y cualidades para desempeñar labores societarias. El futuro pasa porque la SECOT incremente el entramado administrativo ya iniciado, que a través de las correspondientes comisiones apoye y asesore a la Junta.

Mi apuesta de futuro es también hacia los jóvenes. Tienen que incorporarse más a "la vida" de la SECOT, e iré más lejos, creo que en el futuro nuestra Sociedad debe tener un presidente que esté en la década de los cuarenta y que propulse la renovación generacional que se va a producir en nuestra especialidad en la próxima década.

Si todos dedicáramos una pequeña parte de nuestro tiempo a una labor colectiva, como es nuestra Sociedad, creo que nuestro peso especifico, nuestra repercusión social y nuestro "valor" en la Sociedad española se acrecentaria. Material y medios tenemos para ello.

Por último quiero agradecer a todos los miembros de la Junta el gran esfuerzo realizado y también a los múltiples socios que de una manera anónima han dedicado muchas horas a la SECOT para ayudarnos en nuestra labor. Un abrazo.

Dr. Antonio Herrera Rodríguez



Informe de Secretaría
por F. Játiva
Secretario


Durante el pasado mes de agosto he dirigido a todos los miembros de la SECOT, por orden de la Junta directiva y en cumplimiento de nuestros Estatutos, una carta convocando a la Asamblea General Ordinaria de la Sociedad que se celebrará el día 30 de septiembre a las 11,30 horas, con lo que también en esta ocasión cumplimos con el deseo de nuestros asociados y numerarios de realizar la Asamblea en uno de los días centrales y en una hora principal de las actividades del Congreso.

Reitero en esta ocasión la convocatoria, con el texto que ya conoceréis, aprovechando la edición de éste nuestro órgano informativo.

"Querido compañero:
Por la presente se te convoca a la Asamblea General Ordinaria de la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología que se celebrará coincidiendo con el XXXV Congreso Nacional SECOT en la ciudad de Santander y en la sede oficial del Palacio de Festivales y Congresos, sala Argenta, el día 30 de septiembre de 1998, a las 11 horas en primera convocatoria y a las 11,30 en segunda, con arreglo al siguiente orden del día:

  1. Lectura y aprobación, si procede, de las actas de las asambleas Ordinaria y Extraordinaria celebradas en las Jornadas de Madrid y publicadas en la Revista de Ortopedia y Traumatología, volumen 42, fascículo 1, páginas 64-71.
  2. Informes del presidente y del resto de los miembros de la Junta directiva.
  3. Concesión de los premios anuales y de las bolsas de viaje de la Fundación SECOT.
  4. Elección de sede, presidente y temas oficiales del XXXVII Congreso Nacional SECOT 2000.
  5. Elección del vicepresidente.
  6. Elección del director de la Revista.
  7. Propuesta de nombramiento miembro de honor.
  8. Asuntos varios.
  9. Ruegos y preguntas.
Con el ruego de que participes y decidas el futuro de tu Sociedad, recibe un cordial saludo."

Como podréis comprobar en el orden del día es muy importante vuestra asistencia y pronunciamiento en temas tan importantes como la elección de vicepresidente y director de la Revista,

ya que con ello influirás en el futuro de la Sociedad, así como también en el Congreso del año 2000.

Con la entrada en vigor de los nuevos Estatutos SECOT la fecha límite para la aceptación de candidaturas a los cargos de elección se cumple dos meses antes de la Asamblea General, por lo que en esta ocasión el plazo terminó exactamente el día 31 de julio de 1998.
Las candidaturas correctamente dirigidas al señor presidente y que cumplían todos los requisitos han sido las siguientes:

  • Candidatos a la vicepresidencia:
    • Doctor Jorge Ballester Soleda.
    • Doctor Fernando Gómez-Castresana Bachiller.

  • Candidatos a director de la Revista:
    • Doctor Carlos Resines Erasun.
    • Doctor Carlos Villa Tomé.

  • Candidaturas a sede del Congreso del año 2000:
    • Madrid, bajo la presidencia del doctor Javier Rodríguez Álvarez.

Como responsable del Boletín Informativo he creído oportuno presentaros a todos los candidatos, para lo cual les solicité me proporcionaran un currículum vitae y un programa de objetivos e intenciones para el desarrollo del cargo al que optaban.

Las premuras en la edición del Boletín, y en especial la época estival en la que nos encontramos, ha impedido cumplir con todo el objetivo, ya que uno de los candidatos a director de la Revista se encontraba de vacaciones y, como debe ser, en situación ilocalizable. En consecuencia, publicamos sólo el currículum de los candidatos a la vicepresidencia y la propuesta de sede, pero omitimos la publicación de los objetivos de uno sólo de los candidatos a director de la Revista a fin de no crear un punto de agravio, máximo cuando el único culpable he sido yo al decidir tardíamente esta solicitud de datos.

Os remito a la sección de "Colegas", donde se publica la información que nos han remitido los doctores Ballester, Gómez-Castresana y Rodríguez Álvarez.

Espero y deseo que de su lectura obtengáis los datos necesarios para decidir vuestro voto.



Comisión de Docencia: a modo de balance 1997-1998
por Enrique Gil Garay


Poco después de iniciar mi trabajo como vocal de Docencia en la actual Junta directiva en el Boletín Informativo de la Sociedad que tanto mima Paco Játiva, correspondiente al primer cuatrimestre de 1997, aparecía una "declaración de intenciones" para llevar a cabo una serie de objetivos en este bienio (Boletín número 29, páginas 9-11). Aproximadamente año y medio después, cuando la vigencia de esta Junta directiva y, por tanto, la mía como vocal-presidente de la Comisión de Docencia está llegando a término, presento este informe sobre el trabajo realizado y los proyectos iniciados o sugeridos.

Siguiendo la misma estructura que tuvo la mencionada "declaración de intenciones", comenzaré refiriéndome al sistema de créditos SECOT. El objetivo planteado era consolidar el sistema que con tanto empeño y dedicación consiguieron poner en marcha Juan Lazo y Miguel Ferrer Blanco. Había mucho por hacer, pero gracias a la comprensión de la Junta, que autorizó la contratación de una secretaria a tiempo parcial, conseguimos salvar el escollo que suponía la voluminosa información del Congreso de Sevilla de 1995 y todo lo sucesivo al mismo. A la vez se puso en marcha un sistema que, hasta cierto punto, automatizaba la concesión de acreditaciones y servía de recordatorio de las obligaciones adquiridas por los organizadores de las reuniones.

A principios de este año ya estábamos al día después de haber mejorado el programa informático, introduciendo códigos que permitían diferenciar los diferentes campos de interés dentro de la especialidad. Además, como consecuencia de la mecanización del sistema, el número de reuniones que perdieron la acreditación por no enviar la información ha quedado reducido a la anécdota. Pero incluso en los casos en los que no se nos remitió la información se ha dispuesto que los asistentes puedan solicitar esos créditos enviando los comprobantes de asistencia.

Hasta ahora se han remitido los certificados de créditos sólo a quien es lo han solicitado. A partir de este año 1998, merced a la reforma de la Secretaría tan certeramente efectuada por Paco Játiva, podrá realizarse el envío con carácter general, cumpliéndose así el compromiso adquirido y deseando que esta iniciativa adquiera valor de cara a hacer constar los méritos que adquieren los miembros de la sociedad en formación continuada (conseguir una rebaja en las primas de seguros de responsabilidad civil como ya funciona en Cataluña, presentarlo como mérito en concurso de plazas, etc.).

El segundo objetivo, más una imposición estatutaria, cual era el de colaborar en la elaboración del programa científico de congresos y reuniones auspiciados por la SECOT, se ha visto cumplido gracias a la comprensión de los diferentes comités científicos de las Jornadas SECOT 97 y del Congreso de Santander 1998, además de los cursos básicos (Mano, 1997, y Fracturas, 1998). Dicha colaboración, que quizá al principio algunos entendieron con suspicacias, ha llegado a ser un verdadero placer, espíritu que no dudo continuará con aquel que me suceda.

En cuanto a los cursos básicos o docentes SECOT debo reconocer que ha sido una de las prioridades de la Junta directiva. Tras el de Tumores que se celebró en Zaragoza en 1996, con gran éxito, tras múltiples problemas de fechas, conseguimos celebrar el de Mano en diciembre de 1997, con una nutrida asistencia, favorecida sin duda por la política de becas iniciada. Si este curso de Mano se celebró con gran brillantez, por qué no decirlo, el de Actualización en Fracturas celebrado en junio de este año en Valencia superó todas las expectativas, llegando a reunir a unos 200 asistentes, cifra récord hasta la fecha. Entre ambos, y aunque no propiamente básico, se celebró en Marbella en enero de este año el de Gestión Clínica, organizado por Enrique Guerado y con un éxito que superó cualquier expectativa. Ya está preparándose el básico del año 1999, que versará sobre aspectos de ciencia básica relacionada con la especialidad, necesidad perentoria en muchos casos, y que tendrá lugar en Pamplona organizado por el doctor Forriol y el equipo de la CUN y su Facultad de Medicina.

Antes de dejar el cargo efectuaremos una propuesta de cursos a realizar en el futuro para que sirva de punto y seguido a la Comisión de Docencia que se constituya tras la toma de posesión del nuevo presidente.

Otro aspecto que consideramos crucial fue el de las publicaciones. Desde el principio todos estuvimos de acuerdo en que debía primar la calidad frente a la cantidad y hubo de hacerse una verdadera criba entre todas las ofertas que le llovían al presidente. Se propuso la constitución de un Comité de Publicaciones, a ser posible que fuera

independiente de la Junta directiva, incluso con un componente que tuviera capacidad de gestión y decisión. Se dio un primer paso constituyéndose un comité compuesto por el presidente de la Sociedad, el de la Comisión de Docencia y algunos miembros numerarios como Daniel Hernández Vaquero, Miguel Ferrer Blanco, Gerardo Garcés y Santiago Suso, un poco a caballo con la propia Comisión.

La labor del mencionado Comité de Publicaciones ha consistido en sugerir líneas de actuación e incluso temas y autores para llevar a cabo algunas de las publicaciones en marcha. Probablemente haya que delimitar mejor sus funciones y darle incluso una mayor capacidad ejecutiva, siempre tutelada por la Junta directiva. La idea sería hacerle más operativo, pues si esta labor, cada vez más extensa, tiene que depender de la decisión final del presidente, ya suficientemente atareado, y la Junta, sufrirá retrasos que podrían ser evitados.

En este campo, como todos habréis percibido, se ha seguido el utilísimo proyecto de monografías conjuntas con la Sociedad Española de Reumatología, iniciado por la anterior Junta directiva y que esperamos prosiga. El primer Libro de Actualizaciones SECOT está ya en marcha, confiando aparezca a finales de este año, iniciando una serie anual, o bianual, que sirva de referencia a todos los especialistas de lengua hispana. Junto al mismo se ha iniciado la publicación de monografías sobre temas específicos, como los Síndromes de comprensión nerviosa del miembro superior, la Cirugía de los tendones de la mano, etc., de las que iréis recibiendo cumplida información.

Además de estas publicaciones va a continuarse con la edición escrita de los cursos de formación de los congresos, que ha venido realizando gentilmente Mapfre Medicina, y así lo hará hasta el congreso de Santander. A partir del de Valencia lo acometerá la propia SECOT a través de una editorial. lgualmente las aportaciones de los cursos básicos comenzarán a editarse a partir de 1999 con el mismo formato. Se da así cumplimiento a una petición efectuada en más de una ocasión desde la Asamblea.

Otro proyecto que está encontrando alguna dificultad mayor de lo esperado es la edición de material docente y de formación continuada en soporte CD-ROM interactivo. Está designado el primer tema y los autores, pero faltan ultimar aspectos económicos fundamentales para poner en marcha este nuevo formato.

He ahí trabajo, junto al banco de imágenes, entre otros, para el Comité de Publicaciones.

Otros proyectos se han esbozado, no ya como publicaciones, sino como objetivos o programas de trabajo e investigación de nuestra Sociedad, entre ellos la toma de contacto, desarrollo y divulgación de los estudios sobre los efectos finales (outcomes) que nuestras actuaciones tienen en los pacientes, cómo percibe la Sociedad nuestro trabajo. Es un tema complejo, pero a la vez importante e interesante, que precisa de gente entusiasta, además de preocupada por el problema. El apoyo institucional es fundamental y queda ahí como cota a conquistar por la nueva Junta, ya que sólo hemos podido dar tímidos pasos en este terreno.

Finalmente, pero no por ello menos importante, quiero referirme a otro campo de acción que la Comisión de Docencia ha tratado de desarrollar, siendo uno de los que más han preocupado al presidente. Es la cooperación con países con menor nivel de desarrollo, fundamentalmente del entorno iberoamericano. Recientemente habéis recibido una encuesta para tratar de confeccionar una base de datos que contenga a aquellos miembros de la SECOT dispuestos a trabajar, a diferentes niveles, en este campo. La respuesta ha sido numerosa, quizá no tanto como algunos esperaban, aunque en estos temas suele valer más la calidad que la cantidad. La persona encargada por la Junta directiva es Enrique Guerado, que no dudo contará con el apoyo de la futura Junta directiva para continuar una labor que está sólo dando sus primeros pasos.

No quiero extenderme más; podríamos analizar más en profundidad algunos temas y la mesa de docencia del Congreso de Santander servirá para ello, pero sería muy prolijo y aún más cansado. Quiero finalizar agradeciendo, primero, la confianza que en su día Antonio Herrera depositó en mí y que probablemente no vuelva a hacer; después, el apoyo del secretario, Paco Játiva, y las tres secretarias, fundamentalmente a Ana, la asignada a esta parcela, pero, sobre todo, a los amigos que me han ayudado y empujado cada vez que me he "distraído", mis compañeros de Comisión: Santiago Suso, Enrique Guerado, Joaquín Sánchez, Enrique Gómez Barrena y Gerardo Garcés. Un abrazo a todos.



Reflexiones sobre los congresos de la SECOT
por Alfons Fernández Sabaté


Desde hace unos años mi asistencia a los congresos de nuestra Sociedad me lleva a reflexionar sobre su organización, su mecánica y su efectividad porque al término de los mismos vuelvo a casa con alguna que otra sensación de dispersión, de programación agobiante y de esfuerzos desaprovechados. La redacción de las ideas nos obliga a ordenarlas, a precisarlas y a comunicar en aras de un beneficio común que en nuestro caso es el de los socios y asistentes que comparten el encuentro anual.

La SECOT es ante todo lo que los franceses denominan "Société Savante", es decir, aquella que está formada por personas universitarias capacitadas y entendidas en una determinada parcela de las ciencias o de las artes. Se nos supone, pues, la máxima categoría intelectual en el ámbito científico de la cirugía ortopédica y de la traumatología del aparato locomotor y con este acervo común debemos ser además la Sociedad consultora de los organismos del Estado cuando se debaten temas de nuestra incumbencia. Formamos parte del tejido social español y el buen gobierno estatal solamente será posible si contacta con quienes pueden vehicular la realidad y la problemática cotidiana en cuestiones concretas que van más allá de la capacidad perceptiva de los partidos políticos. La SECOT podrá participar de esta dinámica si el conjunto de sus miembros aportan la actualización de los conocimientos, participan en el avance científico y reordenan las cuestiones punteras y novedosas utilizando los dos elementos de trabajo que comparten y que son la revista y la reunión anual. Por tanto, la estructura de ambas debe planificarse de modo que promueva los objetivos y responsabilidades que les atribuimos.

En la reunión anual o congreso debatimos temas de actualidad con aspectos controvertidos gracias a la labor profunda y colectiva del grupo designado para prepararlos, desarrollarlos y exponerlos públicamente. El avance científico de los asistentes a tal evento dependerá, por tanto, del acierto en la elección de cada tema, de la calidad e idoneidad de los encargados y de la metódica de exposición dentro del denso programa de actividades. Creo que en la corrección y en el dominio de estos tres puntos radicará la efectividad de la tarea desarrollada y que la dirección, la supervisión y la planificación corresponden a la Junta de la SECOT, expresión de la voluntad de sus miembros por vía electoral y democrática. Dice el refrán castellano que "quien mucho abarca poco aprieta", y debería aplicarse a los últimos congresos que han destacado por la profusión de simposia, mesas redondas, comunicaciones solicitadas (cuesta saber por quién y cómo han sido solicitadas), conferencias magistrales y lecciones de formación. Las páginas de programación han llegado a transformarse en una especie de damero maldito ante el cual el atónito asistente se las ve y se las desea para tomar una decisión ante tan repleto menú. La multitud de actividades suele tener a veces dos efectos negativos fáciles de apreciar y que son, por una parte, la presencia de compañeros capaces de lidiar varios toros en una misma corrida, porque se han apuntado a temas de desarrollo simultáneo sin tener el don de la ubicuidad y, por otra parte, que algún que otro tema seleccionado no resulta ser tan interesante como se le suponía, de manera que en la sala sólo están presentes quienes son responsables de él.

La distorsión es doble porque en el primer caso se solicita una reordenación de programa del tema para llegar a tiempo de un sitio para otro con el carrusel de diapositivas y en el segundo caso porque causa sonrojo la vacuidad en un tema escogido en la asamblea de un congreso previo que lo creyó de gran interés y porque la carencia de audiencia es el mayor desengaño posible para los que se esforzaron en prepararlo. La multiplicidad de actividades simultáneas queda como particularidad de grandes congresos internacionales o de grandes estados como son los de la SICOT, la EFORT y la AAOS. Los de ámbito nacional o estatal deben organizarse con menor envergadura, mayor concreción de actividades y adaptados a la capacidad de estudio, de investigación y de economía de cada sociedad.

Mis propuestas irán encaminadas a promover soluciones a la distribución de actividades, a la selección de los temas y a la metódica de su preparación para que de tal guisa se aclare el denso panorama programático, se desarrollen los temas de mayor actualidad y utilidad para los compañeros y se distribuyan de modo asequible y con las prioridades debidas a la importancia de cada uno. En el programa de 1997 se enunciaron doce temas de actualización a muy pronta hora, cuando la concurrencia es muy escasa y muchos aún no se encuentran en la mesa del desayuno; les siguieron dos simposa y ocho mesas redondas. Para 1998 ya tenemos programados otros doce cursos de actualización, dos mesas redondas, cinco conferencias magistrales y cuatro comunicaciones oficiales. Mi reflexión ante tal cúmulo de actividades me lleva a proponer una limitación a:

a) Un symposium sobre un tema de actualidad.
b) Una mesa redonda con idéntico objetivo de actualización.
c) Un tema frontera o interdisciplinario para desarrollar con profesionales que no son de nuestra especialidad.
d) Una conferencia magistral para el acto inaugural.
e) Una agrupación de temas de enseñanza o actualización en horarios correlativos.
f) Un día para las sociedades en que se ha ido desgajando nuestra especialidad.
g) Una agrupación de comunicaciones por temas en salas distintas.

Haremos algunas puntualizaciones sobre cada una de las propuestas:

a) El symposium. Debería ser desarrollado conjuntamente por varios equipos o centros con una revisión del material clínico o de laboratorio de manera que los resultados representaran siempre una labor conjunta de los miembros de la sociedad y una aproximación cuantificada a la realidad española del tema presentado. El director del symposium sería el responsable de distribuir el temario, de elaborar en equipo el protocolo de su desarrollo y de enunciar las conclusiones.

b) La mesa redonda. Propongo la misma mecánica que para el symposium para que sea la obra conjunta de miembros de la Sociedad capaces de trabajar conjuntamente, aunque físicamente distanciados. Lo considero preferible a la adjudicación a un maestro y a sus colaboradores de un único centro.

Tanto el tema del symposium como la mesa redonda requieren una elaboración cuidadosa y prolongada si deseamos que sea la colaboración de profesionales de diversos puntos de nuestra geografía basada en el estudio, la revisión y el análisis de una temática o una casuística conjuntas. Creo que debería hacerse una previsión de dos años para llevar a cabo un trabajo conjunto de tal calidad y ello obliga a sentar nuevas bases de reglamentación. El colofón de esta labor de equipo sería la publicación del symposium y de la mesa redonda en nuestra revista de acuerdo con un modelo que establecería el Comité de Redacción.

c) El tema frontera. Son muchas las cuestiones que afectan a más de una especialidad y su desarrollo conjunto nos enriquecería. Resulta fácil imaginar lo que pueden aportar especialidades como son anestesia, anatomía patológica, cirugía vascular, cirugía plástica, genética, medicina nuclear, neurología, neurocirugía, oncología, pediatría, radiología, rehabilitación, reumatología y otras en el desarrollo de temas que en algunos aspectos compartimos.

d) La conferencia magistral. Debería limitarse a una sola y el acierto en el tema y en la elección de la persona sería una responsabilidad conjunta de la Junta de la Sociedad y de la Comisión del Congreso. Es deseable la doble condición de interés del tema y de importancia del científico invitado, cuya relevancia da prestigio al acto y a su vez permite que nuestra Sociedad le honre, le premie o le homenajee según el caso.

e) Las conferencias de enseñanza. Su agrupación en una mañana o en una tarde por módulos de tres cada hora y durante cuatro horas correlativas, con descanso intermedio, nos brindaría un magnífico instrumento de formación continuada. Cada asistente debería seleccionar su programa de cuatro

conferencias con antelación para que los organizadores pudieran canalizar la audiencia en función de la capacidad de las salas y de la prioridad de inscripción. La duración de cada tema debería ser de 45 minutos y dar 15 minutos para preguntas y para discusión.

f) Reunión de sociedades. Son muchas las sociedades monográficas que se han ido creando, unas veces de modo justificado por la importancia y la continua innovación de la problemática que las configura y otras veces con la escasa justificación desmenuzando entre más de una un aspecto de un temario común, a modo de subsociedad de una preexistente. Apreciamos en alguna de las más antiguas una repetición de temarios porque la innovación se ha parado y su avance no da para rellenar de actualización su reunión anual, ya sea a nivel español, ya a nivel europeo, y dos reuniones anuales pueden exceder la capacidad de un temario monográfico y convertir la cita en una fraternal convivencia con escaso sustento científico. La SECOT debería tener un peso moral en la aceptación de tanto minifundio a pesar que el registro civil de sociedades vaya por otros derroteros.

Es posible que en un futuro no lejano se vaya haciendo necesaria la agrupación de reuniones de sociedades monográficas alrededor de la SECOT, ya que las casas comerciales que patrocinan o subvencionan tantos congresos con tantas juntas directivas irán perdiendo su capacidad de mecenazgo en función del ajuste económico de la Seguridad Social, del control de prestaciones y de precios y estarán obligadas a restringir sus aportaciones, aspecto éste ya detectable en algunos países de nuestra Comunidad Europea. Solamente una única, conjunta y común organización permitirá mantener a la altura debida la reunión anual de la Sociedad monográfica al beneficiarse del soporte técnico de lo que sería la semana de la SECOT como ya viene haciéndose últimamente. El día previsto dedicado a sociedades monográficas pretende cumplir este objetivo, pero algunas de ellas lo asumen como una concesión a la SECOT y organizan aparte un segundo encuentro que sería más "el suyo", con renovado dispendio y con duplicación de temario anual.

Si se conjuntaran los encuentros de estas sociedades junto al de la SECOT cumplirian además con la posibilidad de actuar a modo de grupo de estudio que ofrece al conjunto de socios la puesta al día del tema de su responsabilidad y de las primicias de las innovaciones. Cuando la formación continuada sea un objetivo impuesto y controlado por las autoridades sanitarias la reunión de dichas sociedades en un mismo día permitiría a los asistentes cubrir tal necesidad del mismo modo que lo llevan a cabo las conferencias de enseñanza.

g) Las comunicaciones. La agrupación por temas en salas distintas permite darles un carácter monográfico y facilitar el debate, momento en el que es preceptivo que el ponente o comunicante esté presente para contestar a las posibles preguntas. No es raro que la ausencia del orador se deba a veces a su presencia en otra sala para presentar otra comunicación.

Los organizadores deberían sentar la obligatoriedad de presencia de los oradores hasta el final de la sesión y si otra comunicación debe ser presentada en otra sala a hora parecida debería quedar a cargo de otro de los firmantes con idéntica obligatoriedad de permanencia. Ninguna sala de comunicaciones estaria abierta de modo simultáneo con las actividades básicas: symposium, conferencia magistral, mesa redonda y reunión interdisciplinaria que vertebran el congreso y son únicas en su momento y en la gran sala del Palacio de Congresos.

Nos queda por comentar la selección de los temas de symposium y de mesa redonda, que, en mi opinión, debería ser canalizada siempre por nuestra Junta directiva, de modo que se propusieran en función de la actualidad, de la innovación y del tiempo transcurrido desde su último desarrollo en un congreso. A su vez se impone una alternancia entre diversas opciones topográficas (extremidades, cinturas, raquis), etiológicas (traumatismos, congénitas, tumorales, infantiles, infecciosas, etc.) y técnicas. Es preciso que la SECOT disponga de un listado de temas debatidos para saber cuáles deberían tener preferencia y cuáles deberían dejarse en reposo durante algunos años hasta que cobren de nuevo su actualidad. La canalización del temario podría hacerse previo aviso en el primer anuncio del Congreso, dando a conocer el tipo de tema aconsejable de Cirugía Ortopédica y de Traumatología. Sería deseable que si el symposium versara cobre Cirugía Ortopédica la mesa redonda lo fuera sobre Traumatología y viceversa. Los candidatos con una oferta única deberían comunicar a la SECOT el tema y la metodología de desarrollo. La Junta de la SECOT debería escoger en función de idoneidad y calidad una terna temática para el symposium y otra para la mesa redonda. Ambas ternas deberían ser publicadas en el programa del Congreso para el día de la Asamblea, que será cuando se sometan a votación.

Ante la Asamblea cada uno de los candidatos a desarrollar los temas elegidos para el symposium y la mesa redonda expondrá su método y su equipo para encargarse de él. La votación corresponde exclusivamente a los socios presentes en el salón y mediante sobre cerrado para evitar la mano alzada, que no resulta controlable en cuanto a la calidad de socio y que a veces no es totalmente libre por motivos de fidelidad debida. La papeleta llevará inscritos los temas por separado para symposium y para mesa redonda y solamente se hará una elección para cada uno. En caso de empate la Junta dirimirá por votación entre sus miembros en número impar.

Si la oferta y selección para el programa fuera según proponemos no bastaría un año para preparar un symposium y una mesa redonda con revisión de casuística y con preparación conjunta a cargo de profesionales —cirujanos, ortopedas o no— de muy diversa procedencia, a veces distantes unos de otros. Habría que hacer una previsión de dos años para que pudieran desarrollar la labor encomendada.

Conseguiríamos eliminar las propuestas puntuales y personales en aras de un tema con independencia de su oportunidad científica y de las necesidades de la SECOT o del Congreso (según parámetros antes apuntados) y la captación precipitada de votos durante el Congreso con escaso conocimiento del tema por parte de los socios. Desespera ver rechazados temas interesantes propuestos por un miembro que no ha "trabajado en el ambiente" y en cambio ver seleccionado otro que puede parecernos menos interesante, pero que lleva por delante unos votos preparados. Y aún peor, ver que un tema de interés no gana votos y que en la misma sesión es elegido cuando uno igual o parecido es propuesto por otro candidato. Nada de lo propuesto va contra la capacidad científica ni contra el bien hacer de algún miembro. Es más, gracias a la improvisación en buena hora ha conseguido algún colega rellenar el temario cuando quizá habrían faltado propuestas. Debatimos tan sólo una cuestión de método y de planificación.

El tema frontera interdisciplinario y las conferencias de enseñanza son de incumbencia conjunta de las directivas de la SECOT y del Congreso. Ello obligará a una planificación en función de las patologías, de las innovaciones y de las aportaciones personales de los científicos y a la confección de un listado de temas pasados para establecer una rotación que vaya seleccionando de modo equilibrado las ofertas del menú de formación continuada de tales conferencias de enseñanza. El tema frontera debería pactarse con la correspondiente sociedad de la especialidad seleccionada y sería el inicio de una saludable colaboración interdisciplinaria de la SECOT y otras sociedades españolas, sean médicas o no. ¿A quién no le beneficiaría una reunión con ingenieros sobre biomecánica o con arquitectos sobre estructura de los bloques quirúrgicos, por ejemplo?

Finalmente parece que debería imponerse una limitación en las programaciones lúdicas y evitar los actos masivos y a veces suntuosos (por su coste) con que algunos organizadores de congresos pretenden con buena intención mejorar las cotas conseguidas por sus antecesores. Una cena de gala con su correspondiente boleto voluntario me parece suficiente para facilitar la confraternización.

Espero no haberme hecho ni pesado ni prolijo y haber cumplido mi propósito de comunicación a los miembros de nuestra Sociedad.



Homenaje al doctor Vicente Vallina García


El doctor Vicente Vallina García recibió el pasado 27 de febrero en Langreo la Gran Cruz del Mérito Civil de manos del vicepresidente del Gobierno, Francisco Álvarez-Cascos. Al acto de entrega asistieron, entre otros, el subsecretario del Ministerio de la Presidencia, el alcalde de Langreo, el presidente de Hunosa, los líderes sindicales de la minería asturiana y el presidente de la Sociedad Asturiana de Ortopedia y Traumatología, doctor Fanjul Cabeza, quien fue designado representante oficial de la SECOT para el acto.

El doctor Vallina nació hace 84 años en la aldea de La Sampredro, hijo y nieto de mineros. Tras la realización de sus estudios de medicina en Madrid pasó a formar parte de la plantilla médica del Sanatorio Adaro en 1936. Durante la guerra civil fue miembro del Cuerpo de Sanidad Militar del Ejército del Aire y posteriormente del Cuerpo de Sanidad y Prisiones. En 1950 asumió la gerencia del Sanatorio Adaro, puesto que ocupó 32 años durante los cuales el Adaro se convirtió en un centro puntero en Traumatología. En 1976 fue nombrado jefe de cirujanos del hospital Valle de Nalón, cargo que desempeñó hasta su jubilación.

Su vida profesional como traumatólogo siempre estuvo ligada a la minería, lo cual le valió el calificativo de "médico de los mineros", y se ha visto reflejado en las numerosas reseñas de la prensa local y en la asistencia a su homenaje de representantes del mundo minero. Próximamente Oviedo dará a una de sus calles el nombre de nuestro ilustre colega. A continuación se recoge el texto del discurso pronunciado por el doctor Fanjul durante el acto de entrega de la Cruz del Mérito Civil.

Estimado don Vicente, queridos amigos:
La Sociedad Asturiana de Cirugía Ortopédica y Traumatología, a quien represento como presidente, celebra con gran júbilo, al igual que estos valles mineros, Asturias y España entera, la Gran Cruz del Mérito Civil que le ha sido otorgada.
El Gobierno de España le reconoce así como gran médico, el vir bonus merendi peritus. Esta definición la ha dejado pequeña don Vicente por su humildad y al haber sido un gran maestro.
Los profesionales que han tenido la suerte de convivir con él reconocen "no haber conocido a ningún médico tan entregado a sus enfermos". La rapidez con que les prestaba la asistencia no era obstáculo para que profundizara en el conocimiento de la persona herida, a la que trataba con gran cariño y llamaba por su nombre. ¡No se separaba del lesionado hasta solucionar sus problemas, mitigar sus sufrimientos o consolarle, cuando no se podía hacer otra cosa, sin importarle si era de día o de noche! Desde su casa vigilaba las ventanas del Sanatorio Adaro como un buen padre: "una luz encendida le alertaba y no se dormía hasta saber lo que ocurría". ¡De este calibre ha sido el amor y entrega hacia sus enfermos!
Aunque cuentan que tenía muy mal genio y "que en ocasiones los mineros oían desde las galerías de la mina, bajo el sanatorio, 'los truenos' de don Vicente, no es de extrañar". Quería lo mejor para sus enfermos y lo controlaba todo hasta los pequeños detalles. De este modo y gracias a la perfecta organización de los archivos clínicos le permitía analizar los resultados de la labor asistencial y transmitir su experiencia en congresos y publicaciones, contribuyendo así al progreso de la Traumatología. Siendo muy exigente con todos y, en especial, consigo mismo, se ocasionaban "nubes de verano" y siempre le faltó tiempo para solicitar disculpas.
Con su dirección, el Sanatorio Adaro mejoró tanto la calidad asistencial, que en la primera memoria anual, referida al año 1950, figura un solo fallecido.
- Este gran clínico sacaba el fonendoscopio "de gomas rojas" ante cualquier síntoma pulmonar, ya que siempre lo llevaba en el bolsillo de atrás, haciendo diagnósticos certeros.
- Ha sido un cirujano integral que operaba de todo, incluso la cabeza. Su destreza como cirujano de guerra y el temor a la "gangrena gaseosa" le llevaron a tratar las heridas sin demora.
- Estricto seguidor del profesor Böhler en el tratamiento de las fracturas, acudió a Viena en el año 1961 para visitarle; pudo sentir con gran satisfacción que en Austria "hacían las cosas igual que en el Adaro" (y ¡con la misma disciplina!).
- Las grandes quemaduras ocasionadas en explosiones de grisú principalmente se trataban en bañeras especiales, inexistentes en otros hospitales en la España de los años cincuenta.
- Con los procedimientos rehabilitadores de las lesiones medulares consiguió que los parapléjicos dejaran de tener úlceras en diversas partes de su cuerpo y pudieran reincorporarse a su medio familiar.
- Gracias a él España entera conoció la gravedad de las lesiones ocasionadas en los accidentes mineros, dando a conocer este medio hostil, donde eran muy frecuentes los accidentes por enterramiento y muy precarias las condiciones de seguridad; en las minas de aquella época don Vicente se presentó en el Congreso de la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica llevando las historias y radiografías en grandes paquetes y expuso las graves fracturas de pelvis que había tratado, dejando asombrados a los asistentes, incluso a afamados profesores foráneos invitados al Congreso para tratar ese tema. Sus conocimientos y numerosa experiencia superaban a la de todos los asistentes.
Es un gran maestro: el profesor Sanchís Olmos le encargaba de impartir todos los años las lecciones sobre "lesiones vertebrales" a los alumnos en formación del Hospital Provincial de Madrid. En las distintas salas del Sanatorio Adaro agrupó a los enfermos según la patología y encargaba de ellas a sus discípulos. Siguiendo sus enseñanzas, éstos llegaron a ser famosos traumatólogos nacionales. Es posible que la sala donde se formaban las mayores "tormentas", fuera la de Santa Bárbara ya que "todo el mundo se acuerda de esta santa cuando truena".
Otro rasgo notable de este médico insigne es su profunda sencillez. Ya se lo decía el director de Duro Felguera, Secundino Felgueroso: "Es usted un apóstol de la Traumatología. Deja y renuncia a sus honores por dedicarse por entero a sus enfermos." Siempre ha rehuido todo tipo de glosas y homenajes, y aunque, por sus merecimientos fue nombrado vicepresidente de la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología en 1955, y con ello sucesor a presidente de la misma, renunció a este cargo. De igual modo rechazó presidir la Sociedad Española de Rehabilitación.
No se puede eludir, al hablar de don Vicente, al que "fue su sombra", desde el año 1950 y le sucedió en la dirección del Sanatorio Adaro: Luis Donate Vigón; estuvo siempre a su lado; su fidelidad fue digna de todo elogio y su fallecimiento ha supuesto para todos una gran pérdida.
Don Vicente ha sido el primer presidente de la Sociedad Asturiana de Cirugía Ortopédica y Traumatología y desde entonces es de los más activos y entusiastas participantes en nuestras reuniones y congresos. Todos le agradecemos su influencia magistral, nos mantiene aglutinados tanto por su saber como por su personalidad entrañable. Con gran tacto sabe felicitar y aplaudir a un ponente y "tirar a bajo" lo que ha dicho, con argumentos firmes, basados en su gran experiencia.
Quiero decirle que por su merecido prestigio es el orgullo todos los traumatólogos asturianos al ver el respeto con que se le cita o escucha en todas las reuniones y congresos.
Finalmente deseo expresarle el agradecimiento de nuestra Sociedad Asturiana de Cirugía Ortopédica y Traumatología por haber "encarnado" el modelo de MÉDICO que debemos imitar. Y felicitarle, de modo muy especial, por esa Gran Medalla del Mérito Civil, que en su pecho es gloria y honor para toda la medicina española.
A Mimí, su abnegada esposa, a sus hijos Vicente, Chano, Luis y Jesús; y al resto de esta querida familia, nuestra felicitación más cordial.
Como representante de la SECOT y cumpliendo el encargo de su Junta directiva leo la carta de su presidente D. Antonio Herrera:

Querido don Vicente:
La SECOT siente extraordinariamente, ante la premura de fechas, la imposibilidad física de estar presente en el homenaje que se dará en su honor.
Esta Sociedad se siente orgullosa de que una persona como usted, que es uno de sus más ilustres miembros, reciba esa merecida con decoración para premiar toda una vida de dedicación a nuestra especialidad, acompañada de una honestidad y caballerosidad fuera de lo común.
Quiero resaltar que ha sido y es usted un ejemplo a seguir por los especialistas españoles.
Con todo mi cariño y el de toda la Junta Directiva de la Sociedad le enviamos un fortísimo abrazo, sintiendo tanto el Vicepresidente como yo mismo no poder acompañarle esa noche.
Fdo. Dr. Antonio Herrera

En nombre de todos los asistentes hago entrega de una placa conmemorativa de este acto.