Doctor Javier Rodríguez Álvarez, presidente de la SOMACOT
"La SOMACOT se encuentra en una etapa de madurez
y solidez que nos permite afrontar nuevos retos"


La Sociedad Matritense de Cirugía Ortopédica y Traumatología, que tiene ya más de doce años de trayectoria, se ha consolidado en el panorama científico español, convirtiéndose en una sociedad científica madura, que tiene un congreso anual, que cuenta con un boletín propio y que se plantea algunos proyectos realmente innovadores y prometedores. El doctor Javier Rodríguez Álvarez, jefe del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Gregorio Marañón, es el presidente de esta entidad, que cuenta ya con más de 300 socios.

-¿Qué actividades cientificas y docentes desempeña la SOMACOT?

-Desarrollamos una profusa actividad en ambos campos, pero esto es posible ahora gracias a los excelentes cimientos de nuestra Sociedad, por lo que se debe tener en cuenta especialmente el trabajo realizado por nuestros antecesores en la Junta directiva, siendo muy relevante las aportaciones hechas por el primer presidente de la Sociedad, Celso de Miguel. Actualmente, a nivel científico, destaca la labor que se desarrolla en el congreso anual, que tiene un peso específico destacado en España, que se ha hecho un hueco en el calendario de congresos y que cuenta con las aportaciones de relevantes especialistas extranjeros; en estas reuniones, tremendamente participativas y dinámicas, se revisan los temas más actuales y controvertidos de cada momento. De otra parte, y ya a nivel formativo, resulta muy sobresaliente la labor que desarrollamos en formación continuada. Nuestra Sociedad tiene una clara vocación de formación y de transmisión continua de conocimientos a nuestros socios, por lo que concedemos mucha importancia al vocal de formación continuada. De hecho, todos los meses de noviembre se suelen llevar a cabo jornadas de actualización que sirven para revisar nuestros conocimientos sobre temas específicos; este año haremos la reunión en El Escorial y se abordará el problema del tratamiento de las fracturas de huesos largos. En definitiva, la SOMACOT se encuentra en una etapa de madurez y solidez que nos permite afrontar nuevos retos.

-¿A qué retos se refiere?

-Por un lado, nos preocupan mucho los intereses económicos de nuestros socios en el ejercicio profesional libre; en la comisión hay un miembro que intenta estar al dia en las negociaciones entre las compañías de seguro libre y los profesionales tratando de defender nuestros intereses. De otra parte, pretendemos velar por la defensa de los profesionales ante la avalancha de reclamaciones que se presentan diariamente. Se ha establecido un criterio de compensación por las desgracias que tiene un accidentado que no alude directamente al valor de la lesión, sino a las secuelas que se pueden producir, tratando siempre de implicar al médico en estos procedimientos de compensación. Así las cosas, hemos conseguido colocar a un vocal de nuestra Sociedad en la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos. Finalmente queremos aumentar la importancia y el número de premios que concede nuestra Sociedad así, este año ya hemos instaurado premios simbólicos para los senior y además mantener el premio económico para los médicos en formación y para los residentes.

-¿Cómo se estructura la Sociedad?

-Existe un presidente, que se elige por votación libre de todos los socios y que está dos años al frente de la Sociedad; sin embargo, su presencia en la cúpula de la entidad se alarga durante seis años, ya que

está dos como vicepresidente y otros dos como presidente saliente, lo que permite una cierta continuidad en la jefatura de la SOMACOT. Actualmente el vicepresidente, que será el futuro presidente, es Francisco Nieva Navarro; el secretario, que es un cargo esencial en cualquier sociedad, es Francisco Javier Sanz Hospital; el vicesecretario es Manuel Villanueva Martínez el puesto de tesorero, que más que un cargo es una carga, lo ocupa Jesús María Silveira de la Torre; el presidente saliente es Mariano Núñez-Samper Pizarroso. Contamos con cuatro vocalías: la de formación continuada, la de asistencia hospitalaria, la de asistencia colectiva y la de relaciones colegiales, que las regentan, respectivamente, Luis Fernando Llanos Alcázar, Ignacio Usoz Iraola, José Carlos Martí González y Gerardo Riquelme Arias.

-¿Qué problemas específicos se presentan en la región de Madrid?

-Tenemos un problema que nos preocupa mucho a todas las sociedades autonómicas, como son las transferencias sanitarias. Madrid no ha realizado aún las transferencias autonómicas en materia sanitaria y esto puede tener algunas consecuencias importantes en nuestro trabajo diario. Las transferencias sanitarias en la Comunidad de Madrid deben ser limpias y exactas, es decir, se deben tener en cuenta todos los aspectos involucrados en este proceso, ya que se deben aportar los recursos necesarios para que se acepte la transferencia sanitaria. En el caso de Madrid se deben tener en cuenta, además de las necesidades de las más de seis millones de personas que viven aquí, las demandas que nos llegan desde otras comunidades; Madrid siempre ha gozado y sufrido la transferencia de pacientes de otras comunidades, algo que cuesta mucho dinero. Así las coss, se debería averiguar exactamente cuál es la transferencia de bienes de consumo o servicios que prestamos a otras comunidades. Por otro lado, nos preocupa mucho una inquietud que nos transmiten frecuentemente nuestros residentes y que parte de las dificultades que éstos tienen para encontrar trabajo en otras comunidades, cuando parece resultar mucho más sencillo que especialistas de otras zonas de España trabajen aquí.

-¿Qué proyectos se plantea la Sociedad a corto y medio plazo?

-El proyecto fundamental es que nuestra Sociedad siga manteniendo una buena salud en todos los aspectos, es decir, que esté viva y dinámica. Con todo nos planteamos la modificación de ciertos estatutos de nuestro reglamento, como el relacionado con la elección de sedes de futuros congresos o con la elección del presidente, ya que los gestores de nuestra Sociedad deben tener un perfil muy determinado que responda a las demandas de todos los socios. Otro de los campos de actuación que más nos preocupan es el establecimiento de seguros de responsabilidad profesional.

-¿Qué relación mantienen con la SECOT y con otras sociedades autonómicas?

-Con la SECOT mantenemos una excelente relación basada en el respeto y la cohesión. A mi juicio, las sociedades autonómicas deben atender a las demandas y los problemas locales, pero deben estar en la misma sintonía que la sociedad nacional. Personalmente soy socio de la SECOT desde hace unos cuarenta años; de hecho estoy tratando de conseguir que el congreso de la Sociedad del año 2000 se haga en Madrid. De otra parte, la relación con otras sociedades autonómicas de nuestra especialidad es buena, pero insuficiente, por eso creo que puede ser muy interesante convocar una reunión de los presidentes de las sociedades autonómicas en los congresos de la SECOT, lo que puede facilitar un contacto institucional entre nosotros.



"Historia de la Traumatología y Ortopedia Aragonesa
del año 1870 a 1970"

por Prof. José Manuel Gómez Beltrán


Se recibió en nuestra sede social de la SECOT el trabajo del profesor Gómez Beltrán sobre la "Historia de la Traumatología y Ortopedia aragonesa en el siglo que va entre los 1870 y 1970" que nos ha parecido interesante analizar en esta sección.

El trabajo, cuya portada reproducimos, está estructurado en cinco capitulos:

CONCEPTO

Se recuerda que la SECOT definió en su XII Congreso Nacional la Traumatología y Ortopedia como una especialidad médico-quirúrgica que abarca los procesos del aparato locomotor.

Considera que la denominación oficial no es muy concreta, por lo que habría que buscar una definición más adecuada a la especialidad que estudia la patologia de los huesos y articulaciones, pero también la de los músculos, tendones, nervios y vasos periféricos, así como algunas partes blandas estrechamente relacionadas con el sistema osteoarticular.

ORÍGENES

En este capítulo el profesor Gómez Beltrán busca los orígenes de la especialidad en Aragón, relacionándolos con las influencias del resto de las regiones de España y de los países de nuestro entorno cultural.

Reconoce que la Traumatología fue unida al desarrollo de la Cirugía, con la indiferencia de los cirujanos por ciertos procesos traumáticos que delegaban en los "algebristas" o expertos en el arte de curar a los "quebrados". En las Reales Pragmáticas de Felipe II (1570 y 1578) se reglamentaron oficialmente estas actividades.

La Ortopedia, sin embargo, estuvo más relacionada a la pediatría, como se reconoce en el libro de Nicolás Andey "El arte de prevenir y curar las deformidades en los niños".

Esta especialidad de Traumatología y Ortopedia se enseñaba en 1870 en la Escuela Libre de Medicina y se practicaba en el antiguo Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la capital aragonesa por el profesor Arpal y Daina, catedrático de anatomia quirúrgica, operaciones y vendajes, que con su "Tratado de terapéutica quirúrgica" es reconocido como el primer maestro de numerosos traumatólogos aragoneses.

Se repasan a continuación las figuras y las aportaciones de García Burriel, Lozano Monzón, Pérez Serrano, etc., hasta llegar al brillante y excepcional zaragozano que fue don Manuel Bastos Ansart, que, entre otras importantes aportaciones científicas, fue el primero que en 1930 solicitó la autorización oficial para fundar, lo que consiguió en unión de otros en 1935, la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología.

GESTACIÓN DE LA ESPECIALIDAD (1930-1944)

En la década de los años treinta en todo el país, y muy evidentemente en Aragón, se anunciaba el nacimiento de la Traumatología como especialidad autónoma, en contra de las reticencias de muchos cirujanos, pero el gran número de trabajos en patología osteoarticular ("Archivos de la Facultad de Medicina de Zaragoza, 1932, 1933 y 1935"),

así como la inquietud de muchos profesores universitarios en la investigación básica o aplicada del sistema osteoarticular contribuyeron a la génesis de la Traumatología. Los nombres de Estella, Lozano Blesa, Conde Andreu, Pamplona, Lite Blanco, Pérez-Serrano Garcia, Seral Casas y muy especialmente Garcia Dihinx son reconocidos como los pioneros de la especialidad en Zaragoza.

También se ocupa el trabajo de lo acaecido en esta década en las otras grandes ciudades aragonesas, comprobándose que también en ellas prende en muchos cirujanos la semilla de la Traumatología.

Así se evidencia que durante los años de la guerra civil y en los años siguientes la cirugía de guerra y la de sus secuelas son cada vez más los cirujanos que se dedican especificamente a la Traumatología, acreditando su especialización, afiliándose como socios en la recién fundada SECOT, tales como Lorente Sanz, Bouthelier, Salarrullana, Vázquez Álvarez, etc.

NACIMIENTO DE LA ESPECIALIDAD

Oficialmente la Traumatología y Ortopedia nace con el Decreto-Ley del 7 de julio de 1944 que regulaba las especialidades médicas.

ETAPA DE CONSOLIDACIÓN (1945-1970)

Con el reconocimiento oficial surgieron los servicios asistenciales de acuerdo a la nueva terminología.

En el Hospital Provincial de Zaragoza, por acuerdo de la Diputación, se crea el día 3 de diciembre de 1945 el Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica a cargo del doctor Pamplona y, posteriormente, de Pérez-Serrano García.

Pero no sólo en los hospitales se separaron la Cirugía y la Traumatología, sino que también se dio un gran impulso con la creación de los cupos de especialistas por el Seguro de Enfermedad del Instituto Nacional de Previsión y con la posterior inauguración de la Residencia Sanitaria José Antonio en 1955.

Se revisa muy detalladamente a continuación el desarrollo de la especialidad, de los hombres y de las instituciones que forjaron el prestigio de la Traumatología y Ortopedia en Aragón.

Las comunicaciones, publicaciones, conferencias, cursos y reuniones científicas contribuyeron a la consolidación de la especialidad, culminando con la organización del XII Congreso Nacional de la SECOT y con la creación de una agregaduría específica en Traumatologia dentro del Departamento de Cirugía, que años después sería elevada a cátedra.

EPÍLOGO

Literalmente, el profesor Gómez Beltrán concluye: "Posteriormente al año 1970, final de nuestra historia, la inauguración del Centro de Traumatología en la Ciudad Sanitaria de la Seguridad Social de Zaragoza, así como los servicios específicos en las residencias de Huesca, Teruel, Calatayud, Barbastro, Alcañiz y otras localidades de la región atrajo a un buen número de jóvenes especialistas, quienes, con sus conocimientos y su entusiasmo, desarrollarán a un alto nivel el contenido científico y la aceptación social de la especialidad. Con la enseñanza a postgraduados residentes (MIR), el número de traumatólogos se irá incrementando todos los años. Su historia será escrita algún dia."

BIBLIOGRAFÍA

El trabajo termina avalado por una amplia bibliografía de libros y monografías y de memorias y revistas.

Secretaría