Antonio Viladot, miembro de honor


Con la aprobación por aclamación de la Asamblea General, Antonio Viladot Pericé ha sido nombrado miembro de honor de la SECOT.
Por motivos de salud nuestro querido y admirado Antonio no pudo estar presente en el acto de proclamación. La Junta directiva decidió aprovechar la cena de clausura del Congreso para dar realce al nombramiento, incluyendo en los actos protocolarios el del anuncio público del acuerdo.
El secretario dio lectura al acta de propuesta de la Junta directiva y al acta de nombramiento por la Asamblea como miembro de honor de Antonio Viladot Pericé.
En su nombre fue su hijo el que recibió dichos actos y el diploma acreditativo, dando lectura a la siguiente carta:

Palabras pronunciadas por el doctor Antonio Viladot Jr.
en nombre del profesor Antonio Viladot Pericé durante
la cena de clausura del XXXV Congreso Nacional SECOT


Para la mayoría de cirujanos ortopédicos españoles a lo largo de nuestra vida profesional el pertenecer a la SECOT ha sido una ayuda y guía constante. Su misión es fomentar el desarrollo de la especialidad estimulando y contribuyendo a su enseñanza e investigación, así como facilitar y promocionar la labor de los profesionales que la ejercen.

Comprenderán mi emoción y agradecimiento cuando al final del año 1997 me llamó nuestro presidente Antonio Herrera para comunicarme el hecho de haber sido elegido miembro de honor de la Sociedad. Muy pronto la noticia fue confirmada oficialmente por nuestro secretario, doctor Francisco Játiva.

Pero estos últimos meses esta nominación ha adquirido mucho más valor afectivo.

Una pesada enfermedad me ha impedido estar con ustedes en este acto, pero como compensación he recibido una gran cantidad de muestras de afecto que demuestran que la SECOT no solamente es una Sociedad

científica, sino un conjunto de amigos que se quieren y ayudan en los momentos difíciles.

No es el momento de citar a los presidentes de la SECOT durante estos cincuenta años, cualquiera de ellos merecedor de esta distinción, pero sí quiero recordar y rendir homenaje a mi predecesor en la concesión de miembro de honor, el profesor Gomar, que ha sido siempre un ejemplo para todos.

Durante los años 1985-1986 fue mi presidencia en la SECOT. Quiero recordar la gran ayuda que recibí de la Junta directiva, y muy especialmente la íntima amistad que hicimos con el secretario, el doctor Pedro Guillén, con quien trabajamos conjuntamente con una gran afinidad de ideas e ilusión para el bien de la Sociedad.

Finalmente no sería justo si no rindiera homenaje a nuestro actual presidente, Antonio Herrera, que con gran habilidad y firmeza, en momentos difíciles de la Sociedad ha sabido encauzarla y renovarla.

La tristeza de que sea hoy el último día de su mandato sólo se ve compensada por la fe y confianza que tenemos en nuestro nuevo presidente, el doctor Ferrández del Portal.

Muchas gracias a todos.

A continuación, los presidentes entrante y saliente de la SECOT hicieron uso de la palabra para glosar la personalidad y la humanidad del doctor Viladot.
Finalmente reproducimos, en palabras de Antonio Herrera, el acto de entrega al doctor Viladot del diploma acreditativo de su nombramiento:

En el pasado Congreso SECOT de Santander la Asamblea General de la Sociedad aprobó por aclamación la propuesta de la Junta directiva de nombrar miembro de honor de la SECOT al profesor Antonio Viladot. Debido a una penosa enfermedad no pudimos hacerle entrega del correspondiente diploma durante el Congreso.

De común acuerdo, el actual presidente, profesor Ferrández, y yo decidimos desplazarnos a Barcelona para entregarle el diploma personalmente en un acto íntimo. El pasado 10 de octubre cumplimos esta misión y tuvimos el placer de visitar a nuestro buen amigo Antonio Viladot en su casa de Santa Eulalia.

Quisiera agradecer en primer lugar a mi amigo Luis Ferrández que me permitiese seguir siendo presidente de la SECOT por unas horas, una vez terminado mi mandato, para este acto en casa de Antonio. Éste nos recibió en la puerta de la casa, haciendo un esfuerzo, por sus dificultades físicas para desplazarse y alli nos fundimos Luis

Ferrández y yo en un abrazo con el homenajeado.

En un emotivo e improvisado acto le leímos el acta oficial de su propuesta de nombramiento, así como la aclamación de esta propuesta por la Asamblea General y procedimos a entregarle el correspondiente diploma. Tanto el actual presidente como yo le dedicamos unas cortas, pero cariñosas palabras a las que Antonio nos respondió emocionado.

Las horas que permanecimos con él serán para mi inolvidables y nos permitieron disfrutar nuevamente de la amistad y del cariño de Antonio Viladot y comprobar que, pese a sus dificultades físicas, su espíritu está en la mejor forma y nos permitió hablar del futuro de nuestra Sociedad y escuchar siempre sus sugerencias, hechas siempre en tono modesto, como corresponde a su personalidad. Creo que tanto para Luis Ferrández como para mi fue una jornada inolvidable, que nos permitió disfrutar de la amistad calurosa de un entrañable compañero al que le deseo un pronto restablecimiento para que podamos deleitarnos durante muchos años de su sabiduría, su experiencia y su amistad.



NOTA DE ALCANCE AL CIERRE DE LA EDICIÓN

La Sociedad Portuguesa también ha homenajeado al querido Antonio Viladot nombrándole Miembro de Honor de la Sociedad hermana. Enhorabuena.


Entrevista con el profesor Cabanela
por Joaquín Sánchez Sotelo


Miguel Cabanela no necesita ser presentado. Cirujano ortopédico español afincado en Rochester, Minnesota, es actualmente jefe de la División de Cirugía Reconstructiva del Adulto de la Clínica Mayo y profesor de Ortopedia en la Facultad de Medicina de la Clínica Mayo.

Nació en Mondoñedo, provincia de Lugo, en abril de 1942. Estudió Medicina en la Universidad de Santiago, siendo merecedor de premio extraordinario al finalizar la carrera. Tras un año de internado en el Hospital Universitario de Santiago viajó a Estados Unidos en 1967 para realizar un segundo año de internado en el Mercy Hospital de Iowa. Al año siguiente comenzó la residencia en su actual centro de trabajo, la Clínica Mayo, al lado, entre otros, del doctor Coventry. El resto de su actividad profesional ha estado ligada desde entonces a este centro.

Cabanela es actualmente considerado en todo el mundo un experto en patología de cadera y, en concreto, en artroplastia total de cadera. Sólo en los últimos cinco años ha publicado más de 20 artículos en revistas de gran impacto en nuestra especialidad. Asimismo ha participado en la edición de dos libros sobre cirugía reconstructiva del adulto y cirugía de cadera. Es uno de los miembros más activos de la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos, en la que ha formado parte del Comité de Relaciones y Educación Internacional y del Comité de Enseñanza de Habilidades Quirúrgicas. Pero, sin duda, las virtudes más apreciadas por los que conocen bien a Miguel Cabanela son su cariño, humanidad y carisma con los enfermos, su habilidad quirúrgica, su honestidad y el incansable apoyo que presta a sus compañeros de trabajo y amigos.

-¿Cuáles fueron las razones por las que decidió marcharse a Estados Unidos para hacer la residencia?

-Simplemente la búsqueda de un entrenamiento formal en una especialidad quirúrgica. En la década de los sesenta, cuando yo terminé la carrera, las residencias, es decir, el entrenamiento de postgrado, no estaba estructurado en España. Por el contrario, en Estados Unidos estaba ya perfectamente estructurado.

-¿Cómo funciona el Departamento de Cirugía Ortopédica de la Clínica Mayo?

-Nuestro Departamento de Ortopedia cuenta con aproximadamente 30 consultores. Existe un chairman que dirige todo el Departamento, equivalente a un jefe de Servicio. El poder del chairman del Departamento es menor que en Europa, aunque evidentemente cada chairman pone su sello personal en la evolución del Departamento y ejerce una gran influencia en la contratación de sus miembros. Nuestro Departamento incluye a su vez cuatro divisiones: Cirugía Reconstructiva del Adulto, Cirugía Pediátrica, Cirugía Tumoral y Cirugía de la Mano. Cada una de estas divisiones está dirigida por su correspondiente chairman o jefe de División.

Cada miembro del Departamento es independiente en su trabajo asistencial, para cuyo desarrollo cuenta con un residente de último año o un fellow, un ayudante de cirujano ortopédico en ocasiones un residente junior, y en quirófano dos instrumentistas. La práctica clínica semanal está dividida entre la consulta externa y la cirugía, que se realizan a días alternos. Cuando el equipo está en quirófano, generalmente pasa todo el día, y lo mismo ocurre cuando está en la consulta externa. El volumen de trabajo es muy importante y por ello no se tardan muchos años en almacenar gran experiencia. Cada consultor hace al año entre 350 y 400 casos de cirugía mayor, bien ayudado por residentes o bien ayudando a los residentes cuando el entrenamiento de éstos es suficiente.

El Departamento cuenta con 50 residentes (10 por año) y siete fellows. Estos últimos son individuos que han terminado la residencia y están en un periodo de superespecialización que se desarrolla en uno o dos años.

Nuestro Departamento tiene asimismo cinco laboratorios: de biomecánica, de biología molecular, de microcirugía, de investigación en cartílago (tan de moda ahora) y de infecciones osteoarticulares. En estos laboratorios trabajan un importante número de médicos además de otros científicos como biólogos, doctores en ingeniería, doctores en biología molecular, etc.

Nuestros residentes tienen acceso a estos laboratorios; si quieren llevar a cabo un programa de investigación básica durante su residencia pueden disponer de un período de entre seis y doce meses para realizar esta investigación. Además existe un enorme interés porque los residentes participen en trabajos de investigación clínica; de hecho, en la Reunión Anual de la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos se admiten anualmente entre 50 y 60 trabajos procedentes de la Clínica Mayo.

-¿Cuáles son las principales ventajas e inconvenientes que le ve al modelo sanitario estadounidense?

-En Estados Unidos la medicina es altamente pragmática y tiene un enorme lujo de medios, si bien la diferencia de medios entre Europa y Estados Unidos es cada vez menor. De cualquier manera, en este país convive la mejor medicina del mundo con quizá también la peor medicina del mundo. Recuérdese que 35 millones de norteamericanos no tienen acceso a cuidados médicos por carecer de seguro que los pague. Esto puede dar una idea de la enorme variedad en el modelo sanitario estadounidense.

La medicina en general se está convirtiendo en este país en un negocio, y eso es algo que algunos lamentamos, pero que la mayoría no ve. Así, voces como la de Augusto Sarmiento, que constantemente se queja de la enorme intromisión de los intereses comerciales en el quehacer médico, prácticamente no son tenidas en cuenta. En definitiva, el mayor atractivo de la medicina en Estados Unidos, la disponibilidad de medios sanitarios, es paradójicamente la principal carencia del sistema para un porcentaje importante de la población.

-¿Cuáles son las características que más y menos le gustan del sistema sanitario español?

-Para mí lo más atractivo del sistema sanitario español es que la medicina de una cierta calidad está disponible para todos los españoles; lo menos atractivo, al menos desde mi punto de vista, es el enorme poder del médico sobre el enfermo, que no tiene muchos recursos frente a la falta de responsabilidad profesional. Por otra parte, la influencia de Estados Unidos en el resto del mundo es tan significativa que ya no nos sorprende comprobar cómo se introducen en España cambios introducidos en Estados Unidos tan sólo uno o dos años antes. Por ejemplo, el estudio de los denominados outcomes, que se empieza a desarrollar en Europa, es un campo muy en boga en Estados Unidos (me pregunto por cuánto tiempo más).

-¿Qué repercusión tiene la Cirugía Ortopédica europea sobre la estadounidense?

-La Cirugía Ortopédica europea ejerce una influencia significativa sobre la americana. Dado que los sistemas judiciales europeos no presentan tantas disposiciones legales ni trabas para el inicio de nuevas terapéuticas como en Estados Unidos, muchas técnicas novedosas se desarrollan y popularizan en Europa antes de saltar el Atlántico. En el caso de mi subespecialidad, la cirugía de cadera, la osteotomía periacetabular, por ejemplo, fue desarrollada en Suiza y ahora se está haciendo muy popular en Estados Unidos.

Hace poco he oído que nos encontramos en un período de estancamiento de la Ortopedia americana, y realmente es posible que esto sea verdad y que los avances tecnológicos que estamos viendo sean simplemente eso, avances de aplicación tecnológica sin la aparición de nuevos conceptos. Estados Unidos es un país eminentemente pragmático que demanda resultados inmediatos siempre que sea posible y ello explica la popularidad de la artroplastia en comparación con intervenciones más conservadoras, pero con resultados menos espectaculares.

-¿Cómo está actualmente el tema de las reclamaciones judiciales por negligencia en Estados Unidos?

-En la Clínica Mayo vivimos un poco al margen de este problema, que ciertamente ha alcanzado proporciones epidémicas en el país. En nuestro centro la medicina y el cuidado de los enfermos son de primera calidad; los pacientes son conocedores de ello, de forma que las reclamaciones son muy infrecuentes. Otro factor a nuestro favor es que los enfermos y la población general saben que los médicos de la Clínica Mayo trabajan a sueldo fijo y por consiguiente no se hacen ricos. De esta forma los abogados no miran al médico de la Clínica Mayo como una atractiva fuente de ingresos, a diferencia de lo que ocurre con los médicos que se dedican a la práctica privada.

El problema de las reclamaciones judiciales está en parte relacionado con la filosofía altamente litigante de la sociedad americana, pero también se debe a la actitud comercial de muchos médicos. Está claro que la inmensa mayoría de las reclamaciones judiciales están relacionadas con una falta de comunicación entre el médico y el enfermo, y generalmente la causa de esta falta de comunicación es el poquísimo tiempo que los médicos dedican a los enfermos por visita médica, o al menos ésta es la percepción que tienen los enfermos.

-¿Cuáles han sido a su juicio los principales avances y retrocesos de la Cirugía Ortopédica en los últimos treinta años?

-Sin duda, los avances más importantes se han hecho en los terrenos del reemplazo articular y de la cirugía endoscópica. Sin embargo, estos avances, especialmente en el caso del reemplazo articular, han tenido lugar con sobresaltos y bastantes pasos atrás. La cirugía de revisión ha sufrido avances espectaculares, con pasos muy importantes en los últimos diez años. No debemos olvidar, no obstante, que las técnicas de revisión persiguen resolver un problema a cuya creación hemos contribuido nosotros de forma a veces decisiva.

-¿Cuáles son los aspectos en los que necesita avanzar la cirugía reconstructiva del adulto? ¿Piensa que en el futuro se encontrará un a alternativa a las actuales artroplastias de sustitución que sea más duradera?

-Probablemente, el primer aspecto y más importante es enseñar al número más grande posible de cirujanos a hacer las cosas bien. En la Clínica Mayo más de la mitad de nuestro tiempo se invierte en resolver problemas creados por otros; esto probablemente se deba a que somos un centro de referencia. Hay estudios de la percepción de resultados en el enfermo que muestran cómo un porcentaje significativo de intervenciones, cerca de la mitad, proporcionan un resultado desfavorable en alguna medida. Está demostrado que la frecuencia de resultados no satisfactorios está relacionada con el número de casos de la intervención de la que se trate que el cirujano y/o el hospital hagan al año. Así pues, el entrenamiento del cirujano es quizá el paso, el avance más importante, que necesitamos llevar a cabo en los próximos años.

El segundo avance necesario en nuestra especialidad debe ser la adecuada educación de la población. Existe una gran diferencia entre las expectativas del paciente ante la cirugía y los resultados que los cirujanos ortopédicos podemos proporcionar. Los distintos medios de comunicación, ayudados a veces por médicos sensacionalistas, han contribuido a crear expectativas no realistas de resultados irrealizables.

Por consiguiente, la educación tanto del cirujano como del paciente son los aspectos más importantes en los que necesita avanzar la cirugía reconstructiva del adulto. Poco a poco seguirán dándose asimismo pequeños avances técnicos, mezclados ciertamente con algún paso hacia atrás. Mi impresión, sin embargo, es que con el camino que llevamos estamos muy cerca de alcanzar el máximo que se puede conseguir con la tecnología disponible hoy. En el futuro la cirugía sustitutiva seguirá teniendo vigencia en pacientes de más de setenta y cinco u ochenta años, pero en la población más joven sin duda se aplicarán avances en el campo de la biología molecular y quizá de la ingeniería genética. Será mucho más importante prevenir que ejecutar la cirugía de sustitución articular.

-¿En qué parcelas de la Cirugia Ortopédica le recomendaría formarse especialmente a un residente en la actualidad?

-Creo que esto cambia de década en década y de país en país, dependiendo de las necesidades del "mercado". En este momento en Estados Unidos los especialistas más solicitados son los de hombro y columna. Sin embargo, la subespecialidad es de lo menos; si un especialista está bien formado, seguro que va a encontrar un trabajo en este país que le permitirá vivir confortablemente, aunque no hacerse enormemente rico como sucedía hace veinte o veinticinco años. La época de las "vacas gorda" se ha terminado en Estados Unidos.