La computación cognitiva marca una nueva fase en la informática y la inteligencia artificial, donde se pretende acercar los procesadores a la forma de razonar humana. La primera fase más tangible de este proceso es el lenguaje.

Mediante la computación cognitiva, las máquinas són capaces de interpretar el lenguaje natural, cosa que supone:

  • por una parte, facilitar la interacción mediante humano – máquina (utilizando nuestra capacidad de lenguaje sin necesidad de complicados algoritmos);
  • por otra parte, trabajar con mayor información, puesto que esta nueva capacitación permite trabajar con tipos de datos no estructurados, hecho que marca un punto de inflexión importante en la gestión del conocimiento.

 

Desde Grupo Pulso trabajamos para implementar las posibilidades que ofrece la computación cognitiva en el ámbito de la ciencia y la salud. Junto con Atomian, empresa innovadora especializada en este tipo de computación, somos capaces de ofrecer a nuestros clientes la optimización de sus propios recursos para ganar en eficacia y conocimiento: